UN MURO DE AIRE
Como os prometí la semana pasada, este “ finde ” iba a tratar de llegar al Collado del Canto Hincado. A priori, llegar hasta allí me iba a suponer todo un reto porque estamos hablando de que está a unos 10 km. de distancia y el recorrido es bastante exigente, ya que, salvo unos pequeños descansillos, es totalmente de subida y los últimos 3,8 kilómetros son realmente duros con desniveles “ Hors Categorie ”. Si a eso le sumamos que la meteorología no acompañaba, lloviznaba y hacía un viento bastante fuerte, el reto se convertía casi en Odisea.
Pero como estoy decidido a volver a ser un auténtico Biker, no me arrugué ante las adversidades y emprendí camino hasta el Canto Hincado. ¡¡ Al ataquerrrrll !! Como diría el gran Chiquito XD.
El recorrido hasta llegar al Moncayo lo he hecho varias veces en las últimas semanas y ya lo tengo dominado, aunque el aire soplaba con mucha fuerza en algunos tramos y la subida resultó bastante más dura que de costumbre. No obstante, llegué sin demasiadas complicaciones hasta el Moncayo. Ya por los caminos del Moncayo, rodé tranquilamente hasta llegar al cruce que lleva hasta el Canto Hincado. A partir de ahí, empezó la pesadilla. Los desniveles del camino se incrementaron y no concedían ninguna tregua; pero eso no era lo peor. Lo peor era que el viento soplaba con una fuerza tremenda en sentido contrario por lo que, aun con el plato pequeño y el piñón grande, tenía serias dificultades para seguir avanzando y mantenerme sobre la bicicleta. La lluvia que caía hizo que la rueda trasera patinara sobre unas piedras y tuve que poner pie a tierra.
Continué avanzando a pie para ver si los desniveles se suavizaban o si el camino cambiaba de dirección y podía resguardarme del viento; pero, desafortunadamente, no fue así. Salvo un pequeño descansillo de unos 200 metros, el resto era subida pura y dura con un viento despiadado en contra.
Continué avanzando a pie para ver si los desniveles se suavizaban o si el camino cambiaba de dirección y podía resguardarme del viento; pero, desafortunadamente, no fue así. Salvo un pequeño descansillo de unos 200 metros, el resto era subida pura y dura con un viento despiadado en contra.
No tenía sentido continuar en esas condiciones, así que tomé la decisión de volver a casa porque estaba a punto de anochecer. La bajada resultó más peligrosa de lo previsto, ya que algunos golpes de viento hicieron que estuviera a punto de perder el control de la bici. Por suerte, llegué a casa sin sufrir ningún percance.
Las adversas condiciones meteorológicas me impidieron llegar al Canto Hincado; pero, aunque esta vez los elementos me han vencido, esto no va a quedar así XD.
Paverme matao... XD
;)


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