LA ALFOMBRA BLANCA
Como me lo pasé teta el día anterior, el Domingo no podía ser menos; así que, decidí intentar el más difícil todavía y emprendí rumbo hasta el Moncayo, que está a tan sólo 5 kms. de Ágreda, aunque la carretera que conduce hasta él es toda de subida, con un pequeño descanso hacia mitad de la ascensión, y tiene algún repecho durillo que me exprimió hasta alcanzar las 170 pulsaciones.
Bienvenido al Moncayo
Cuando llegué al Moncayo, me encontré el camino completamente cubierto de nieve y, pese a las rodadas de los coches, había puntos en los que la nieve acumulada hacía que patinase la rueda trasera por lo que tenía que poner pie a tierra con cierta frecuencia para continuar la ascensión. Como ya era tarde, y me esperaban a comer en casa, decidí parar en el cruce que se toma para ir al Collado del Canto Hincado a 1210 metros de altitud. Si el próximo fin de semana va todo bien, me acercaré hasta allí para que lo conozcáis.
Mi Genius posando en el cruce del Canto Hincado
La bajada hasta llegar a la carretera fue un auténtico festival de derrapes y patinazos; pero, por suerte, no llegué a caerme. Aunque faltó poco XD.
A partir de ahí, sólo me quedaba una tranquila y refrescante, muy, pero que muy refrescante bajada hasta llegar a Ágreda.
Algún día iremos a la cima; pero, todo a su tiempo...
;)





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