Los paisajes nevados que se veían desde la carretera...

me hacían presagiar un frío recibimiento...
Los 8 grados bajo cero que marcaba el termómetro del coche sobre el puente del Duero, que da acceso a la capital, confirmaron mis peores sospechas.
Con una temperatura tan baja, la nieva caída días atrás se había helado en las zonas más a la sombra y resultaba complicado retirarla. Pero eso, era antes de la llegada del quad quitanieves...
Pese al ingenio demostrado, los resultados no fueron los esperados...
Quizás haya más suerte la próxima vez.
;)
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